Continuación de la entrada anterior.

LOS ORIGENES

"El segundo gran terreno importante a tener en cuenta en la escuela, con relacion a la adopcion, es la presencia de los origenes (diferencias etnicas, formas de vinculacion con la familia, experiencias de pasado, etc). Trabajar las diferencias en el aula contribuyen a su proceso de integracion.

En la experiencia con familias adoptivas vemos que, si bien es relativamente frecuente que se trate con cierta apertura todo lo que hace referencia al pais de origen del niño, se tienden a minimizar las diferencias etnicas, haciendo como si no fuesen evidentes o significativas para el menor. En estos casos se magnifican exhaltandolos (“eres especial”, “ya querrian muchos ser como tu”, “la gente quiere ponerse morena y a ti no te hace falta” ...). Se saca valor, tambien, a la importancia que “ser diferente de los padres” tiene para cualquier niño, y se deja de lado el posible malestar que esta diferencia pueda desvelar.

La dificultad esencial reside en los origenes biologicos. La llegada a la familia por una via diferente, el hecho de haber nacido de unos progenitores que no son los padres, la historia de un abandono no constituyen un tema facil de tratar en las familias y, a menudo, queda obviado y poco explicitado. Es por esto que hace falta, tambien desde la escuela, abordar, con tacto pero con certeza, la realidad de las diferentes formas de filiacion, haciendo evidente que las diferencias etnicas corresponden a la descendencia biologica. Porque la diferencia puede ser integrada en la medida en que los adultos la acogen, haciendose cargo de todos los sentimientos que la diferencia despierta.

Los hijos adoptivos aprenden a integrar su condicion de hijos adoptivos solo a traves del acostumbrado trato sobre esta realidad; y la integran mejor en la medida que hay unos adultos (con los cuales tienen confianza) que “escuchan” todos los sentimientos que esta desvela. Es importante que los maestros se den cuenta de la neceidad de abordar las diferentes formas de afiliciacion, con normalidad, para que los niños tengan preguntas que hacer a los padres.

Todos, familias y profesionales de la infancia, tendriamos que tratar la afiliciacion adoptiva con normalidad, transmitiendo a los niños que este es un tema del que se puede hablar y sobre el cual ellos pueden preguntar.

Es muy frecuente que los padres postpongan el abordaje de esta cuestion para mas adelante, durante la adolescencia, aunque este es un tema que se ha de encarar desde el inicio, de la manera correspondiente a cada etapa evolutiva.

Mirta Videla expone (en su libro “¿conseguir un hijo o adoptar un hijo?”) la idea de que el menor no puede “investigar” y “aprender” sobre los aspectos vinculados a su vida (y por tanto a su pasado), tendra tambien dificultades en otros aprendizajes (niños que se distraen facilmente, que presentan problemas de atencion): “el deseo de aprender se fertiliza por medio de la curiosidad autorizada, la que suele estar ausente en el niño adoptado, el cual siente que hay zonas oscuras en su memoria por lo que se le oculta de si mismo y se extiende hacia todo objeto del conocimiento”.

Los niños han de comprobar que los suyos (padres, maestros) son capaces de interesarse por sus cosas y su llegada al mundo forma parte importante de sus cosas. No se trata, en absoluto, de imponer el tema adopcion por fuerza y sin criterio porque se ha de hacer; se trata de ver la ficiacion adoptiva como otra forma de filiacion tal como se hace actualmente considerando los diversos modelos de familia (familias reconstituidas, monoparentales...).

Pero hay un aspecto vinculado a los origenes que querriamos recalcar por su importancia: asi como la condicion de hijo adoptivo se ha de tratar con normalidad, se tendria que velar porque la historia y los sucesos concretos de cada menor queden en la intimidad de la familia, y ayudar a los padres a conservar esta historia particular en el seno familiar. El pasado del niño es suyo y no sabemos que querra hacer cuando tenga capacidad de gestionar el mismo esta informacion.

A menudo, impuestos por la necesidad de ayudar al niño y por la ansiedad que a veces crean las experiencias vividas por el hijo, los padres hacen depositarios de los sucesos concretos a los profesionales. Es importante ayudarlos, a comprender que, si bien como profesionales nos hacermos cargo y protegemos al menor conservando la informacion, es saludable e higienico que esta no sobrepase el ambito familiar.

Esta ultima cuestion nos llevan a un aspecto que tambien nos preocupa: se puede caer facilmente en otorgar toda la dimension de los problemas de los niños adoptados a su condicion de hijos adoptivos. Es cierto que hemos de comprender la influencia que han ejercido las experiencias vividas en el pasado y conocer que todo menor que ha padecido carencias en sus primeros momentos de vida, tiene fragilidades. Pero habriamos de procurar no generalizar la influencia de este pasado a todas las dificultades escolares, y canalizar los esfuerzos a ofrecer los recursos mas indicados a cada menor, en cada etapa y puntualmente en cada problematica.

La capacidad de reconocer al niño real situando sus recursos y limites concretos es una tarea dificil, ya que en el hay mucho terreno desconocido; eso hace que cueste adivinar lo que es mas circunstancial (de su propio proceso de adaptacion y de acoplamiento) de lo que puede ser mas personal o estructural; el aprovechamiento de las ayudas, si estas son adecuadas, nos hablaran tambien de la dimension de la dificultad.

Para acabar, querriamos comentar que, como la adopcion internacional es un fenomeno relativamente reciente en nuestro pais, la experiencia sobre cual es la evolucion a la larga, referente a los aprendizajes y a los rendimientos escolares de los menores adoptados internacionalmente en nuestro medio, es aun escasa.

En el año 2002 se publico un trabajo que resume, a grandes rasgos, todas las investigaciones que se han hecho, desde los años 70, en relacion con la evolucion de los menores adoptados internacionalmente en los paises escandinavos (los cuales tienen experiencia de muchos años en adopcion internacional) ese trabajo, realizado por Monica Dalen, profesora de la Facultad de Educacion de la Universidad de Oslo, señala los siguientes aspectos en relacion con el aprendizaje y la escolarizacion de los menores:

- Entre el 20% y el 40% de los menores adoptados internacionalmente tienen problemas de lenguaje

- La edad que tienen los menores en el momento de la adopcion no es el unico factor que facilita o dificulta el aprendizaje de una nueva lengua; otros factores, como el numero de separaciones vividas, la experiencia o no de relaciones continuadas con adultos, la estimulacion y la salud fisica y psiquica que tienen los menores en el momento de la adopcion son tambien muy importantes en este aprendizaje.

- La mayor parte de los menores no estan dispuestos a aprender o a mantener su lengua de origen (en el caso de que ya la hablen) Muchas busquedas señalas que a menudo los menores adoptados internacionalmente tienen problemas en la escuela, para centrar su atencion y presentan conductas hiperactivas, factores que incicen en sus aprendizajes.

- Los padres adoptivos noruegos apoyan mas a sus hijos en los temas escolares que los padres noruegos con hijos biologicos. El estudio refleja que los hijos adoptivos de familias de clase social mas alta tienen peores resultados escolares y mas problemas de aprendizaje que los hijos de familias adoptivas de clase social mas baja, al contrario de lo que pasa con las familias biologicas noruegas. El estudio vincula este hecho a las espectativas que tienen los padres sobre sus hijos, en funcion de sus propios exitos personales y academicos."

Autoras del artículo: Esther Grau y Rosa Mora.