"Venida de la lluvia. Historia de una adopción internacional"
Editorial: Granica.
Autora : Sara Barrena.
Páginas: 189.
La verdad es que hace ya varios meses que me leí este libro, también gracias a una familia en trámites para adoptar que me prestó amablemente el libro, y para ser el primer libro sobre una historia personal sobre adopciones, me gustó bastante.
Yo en particular se lo recomiendo en los cursos de formacion a los solicitantes en especial a aquellos que se dirigen a China, para que conozcan en primera mano como es el proceso por dentro y cuales fueron los sentimientos de la autora durante la espera.
Sara y su marido se reunieron con Yu Lai (cuya traducción seria "venida de la lluvia" de ahí el título) después de más de dos años de espera, con la particularidad de que Sara aun no había cumplido los 30 años cuando empezó el proceso (le faltaban unos meses), requisito para adoptar en China por lo que imagino que todo esto también incrementaría el tiempo de espera.
En este libro fue donde lei por primera vez la historia del famoso hilo rojo, os lo copio ya que me pareció bonita:
"Un hilo rojo invisible conecta a aquellos que están destinados a encontrarse, a pesar del tiempo, del lugar, a pesar de las circunstancias. El hilo puede tensarse o enredarse, pero nunca podrá romperse."
También aparece el relato de una madre biológica china que debe abandonar a su hija, se trata de un relato verídico publicado en un diario norteamericano, que reproduzco a continuación:
La periodista Xinran encontró a una niña que habían abandonado en un lugar público de Zhangzhou y emitió la historia en la radio, diez días después la madre de la niña dejó un mensaje en su contestador telefónico. Un periódico inglés reproducía las palabras de esta mujer a la periodista:
“ Xinran, soy la madre de la niña. Nació sólo algunos días antes de la que la salvaras. Muchísimas gracias por llevar a mi hija al hospital. Te miraba desde la multitud con el corazón roto. Te seguí y me senté todo el día delante de tu emisora de radio. Muchas, muchas veces casi te grité “¡Esa es mi hija!”. Sé que mucha gente me odia; yo todavía me odio más a mi misma. Pero tú no sabes lo dura que es la vida de una chica de campo como hija primogénita de una familia pobre. Cuando ví sus cuerpecitos maltratados por el trabajo duro y por hombres crueles me prometí a mí misma que no permitiría que mi hija se abocara a una vida así, sin esperanza. Su padre es un buen hombre, pero no podemos ir en contra de nuestra familia y el pueblo. Debemos tener un hijo para el árbol familiar. ¡Oh!, se me acaban las monedas, sólo me quedan dos minutos. Es tan caro. No podemos leer ni escribir. Pero, si puedes, dile por favor a mi hija en el futuro que se acuerde de esto, no importa cuántas vueltas dé la vida, mi amor vivirá en su sangre y mi voz en su corazón (se oía como lloraba llegado a este punto). Por favor, pide a su nueva familia que la quiera como si fuera su propia hija. Rezaré por ellos cada día y…(aquí se cortó la comunicación y jamás volvió a llamar).”
yenifer lopèz dijo
bueno me gusto mucho la lectura
5 Marzo 2008 | 03:00 PM